Investigación en salud: Búsquedas bibliográficas

SUMARIO

Introducción
Algunas consideraciones iniciales
¿Por dónde empiezo?
Formulando la pregunta PICO
Descriptores (DeCS)
Operadores booleanos y comodines
Consultando PubMed
Otros recursos de interés
Bibliografía consultada
Cómo citar este artículo
Sobre el autor

 

Introducción

Lo verdadero es siempre sencillo, pero solemos llegar a ello por el camino más complicado” (Amandine Aurore Lucile Dupin)

¡Tú búscalo y verás cómo lo encuentras!” (mi madre)

De todos los temas que trataremos en esta serie de artículos, si alguien me pregunta por el más rentable, señalaría a este sin dudarlo un momento.

Realizar una búsqueda bibliográfica es la respuesta a muchas de nuestras preguntas:
– A mi compañera y a mí nos surgen dudas en relación a cómo sería mejor tratar esta quemadura.
– No sé si el tema sobre el que me gustaría trabajar ya está muy visto.
– Quisiera verificar que mis resultados son consistentes con los de otros autores en trabajos similares.
– Menudo lio… al final ¿las vías se heparinizan o no?
– Ahora parece que han sacado un antihipertensivo nuevo ¿será mejor que el que yo tomo habitualmente?
– Tengo un paciente con Parkinson, ¿hay que ajustar las proteínas en su dieta?
– ¿Qué apósito da mejor resultado en una herida muy exudativa?
– Una paciente me ha dicho que hay multitud de trabajos publicados que avalan la dieta Atkins… voy a comprobarlo.

Se trata de llegar a la última evidencia disponible, para poder tomar la mejor decisión terapéutica y, en ocasiones, poder proponer cambios o medidas correctoras, contando con el resto del equipo asistencial y basándonos en criterios objetivos.

Ahora bien, del mismo modo que de nada sirve la potencia sin control, a la hora de buscar en Internet pasa un poco lo mismo, que tenemos tal cantidad de información –buena y mala, toda mezclada y en ocasiones indistinguible-, que no nos sirve absolutamente de nada si no aprendemos a distinguir las fuentes fiables de las que no lo son y además, aprendemos cómo acceder a la información que nos interesa en ellas.

Para la elaboración del presente material y siguiendo con la filosofía que se sigue con los mismos, se utilizará el ejemplo gráfico para resaltar lo contenido en el texto, por lo que nos ceñiremos básicamente a una base de datos para las búsquedas, PubMed, puesto que todas ellas se rigen por una lógica similar, y lo visto en una es perfectamente aplicable a otras, lo cual no excusa que se relacionen las más importantes y se deje constancia de su existencia.

 

Algunas consideraciones iniciales

Resulta habitual que en el proceso de búsqueda, nos dispersemos ante la enorme cantidad de información disponible, razón por la cual es fundamental tener muy claro qué información queremos buscar y si lo que encontramos resuelve nuestra necesidad es decir, la información ha de ser relevante y pertinente.

Resulta bastante frecuente que nos encontremos ante fenómenos de ruido o de silencio. En el primer caso, el resultado de nuestra búsqueda es tan grande, que realmente no nos sirve para nada, en el segundo, es más que probable que nuestra estrategia de búsqueda no sea la correcta.

La estrategia ante el silencio pasa por hacerse varias preguntas:

– ¿He seleccionado la base de datos adecuada para buscar la información que deseo?
– ¿Buscar en mi propio idioma no estará limitando mucho los resultados obtenidos?
– ¿He realizado una buena selección de los términos de búsqueda?
– ¿He probado a usar sinónimos de los términos que estoy usando?
– ¿Estoy usando filtros que restrinjan demasiado los posibles resultados?
– ¿Estoy abusando de los operadores booleanos (particularmente del AND y NOT)?

La estrategia ante el ruido podría resumirse en:

– ¿No estaré siendo demasiado ambiguo en la elección de los términos de búsqueda?
– ¿Uso demasiados sinónimos?
– ¿Estoy abusando del operador booleano OR?
– ¿Hago un buen uso de las comillas?
– ¿Me he planteado la posibilidad de aplicar filtros que restrinjan la búsqueda?

Creo que no nos equivocamos al afirmar que todos los que un día empezamos a realizar búsquedas bibliográficas, hemos vivido estas situaciones, particularmente la del silencio informativo, ya que nos resultaba imposible dar con ningún artículo relacionado con el tema de nuestro interés, por mucho que realmente hubieran miles de artículos publicados, que era lo más probable. Hay que superar ese momento inicial de pánico y replantearse la estrategia de búsqueda.

En las siguientes páginas iremos desgranando los conceptos de operadores booleanos, tipos de bases de datos, términos de búsqueda etc. hasta terminar arrojando un poco de luz sobre las búsquedas bibliográficas, que son el punto de partida de cualquier trabajo o revisión.

 

¿Por dónde empiezo?

Disponemos de varias fuentes documentales que a su vez se dividen en tres:

– Primarias: Se trata de los trabajos originales que transmiten una información directa (revistas científicas, libros, tesinas, actas de congresos, etc.).
– Secundarias: Hacen referencia a documentos primarios, de los que ofrecen la descripción (catálogos, bases de datos bibliográficas, reseñas, diccionarios, enciclopedias, etc.).
– Terciarias: Sintetizan documentos primarios y secundarios, para responder a unas necesidades específicas (revisiones sistemáticas y guías de práctica clínica).

Como ya se ha comentado en la introducción, convendrá acceder a la última evidencia disponible en relación al tema de nuestro interés, razón por la cual nos centraremos ampliamente en las bases de datos bibliográficas, que no son más que un conjunto de datos homogéneos y ordenados, que se presentan normalmente en formato digital, y que se refieren a una materia determinada.

Naturalmente primero debemos saber qué queremos buscar, es decir, al igual que usando el buscador generalista Google, primero hemos de pensar en qué palabras usaremos para intentar llegar a la información que nos interesa, en nuestro caso usaremos el esquema PICO -estrategia que nos permite formular una pregunta clara y concisa, que nos ayude a mejorar los resultados de nuestra búsqueda- . Una vez tengamos esas palabras seleccionadas, convendrá verificar que las mismas son de uso corriente y nos servirán para encontrar lo que buscamos… eso se hace consultando los Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS -accesible desde http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm– ), que con más de 30.000 palabras clave, sirve como lenguaje único para el archivo y recuperación de la información. Del mismo modo nos puede ser de utilidad para verificar cómo se escriben los términos que nos interesan en inglés, puesto que si nos limitamos a los artículos publicados en español, nos estaremos perdiendo mucha información relevante (un traductor online -para traducir partes de un texto o una página completa https://translate.google.com/?hl=es– es uno de los mejores amigos del investigador). Pero vayamos por partes.

 

Formulando la pregunta con PICO

¿Qué es una búsqueda bibliográfica más que intentar encontrar la respuesta a una pregunta?

Naturalmente cuanto mejor formulada esté la pregunta, más precisas y de mayor interés para nosotros serán las respuestas que hallemos.

Para facilitar la formulación de preguntas para localizar evidencia, se diseñó el esquema PICO, que responde al siguiente formato:

P Pacientes, grupos de edad, estadio de la enfermedad.
I Intervención, factor pronóstico, agente etiológico, prueba…
C Comparación, alternativa a la intervención, tto. habitual, placebo… (opcional).
O Outcome -resultado-.

Valga como ejemplo la duda que nos surge en relación a si es mejor heparinizar los catéteres venosos o limpiarlos con suero fisiológico tras su uso.

P Todos los pacientes.
I Heparinizar el catéter.
C Lavar el catéter con suero fisiológico.
O Evitar el tromboembolismo.

Ahora es el momento de ir localizando las palabras clave para nuestra búsqueda, para lo que en este caso, se ha realizado una lista con las siguientes:

– Heparina, Cloruro de sodio, Catéter, Vía, Limpiar, Coágulo, Tromboembolismo, Tromboprofilaxis.

Estamos bien orientados, pero aún tenemos dos problemas con esas palabras. El primero de ellos es que las bases de datos utilizan un lenguaje normalizado, esto es, contienen descriptores que pueden coincidir con algunas de nuestras palabras, pero no con otras, así que no tenemos más remedio que comprobar si las nuestras son válidas.

También es necesario conseguir nuestras palabras traducidas al inglés, ya que la mayoría de los artículos están disponibles en ese idioma.

Demos por tanto un paso más, y conozcamos la herramienta DeCS.

 

Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS)

El DeCS es un recurso desarrollado en 1987 por BIREME -Biblioteca Regional de Medicina- a partir del MeSH -Medical Subject Headings de la U.S. National Library of Medicine-, que sirve como lenguaje único en la indización de artículos de revistas científicas, libros, actas de congresos, informes técnicos y otro tipo de materiales, de utilidad en la búsqueda y recuperación de literatura científica.

A la hora de redactar este material, se ha optado por usar el DeCS, pero convendría trasladar al lector que en otros textos se mencionan términos como “Tesauros” o “MeSH”, que pueden desorientarnos. En cualquier caso de lo que se trata es de arbitrar sistemas de búsqueda y recuperación de la literatura científica en los fondos documentales, siendo el DeCS en principio, la traducción del MeSH, por lo que siendo un tanto flexibles, podemos decir que hablamos en términos equivalentes.

No solo nos permite encontrar las palabras más adecuadas para realizar una búsqueda –actualmente dispone de más de 30.000 términos-, también nos ofrece su traducción en tres idiomas (español, inglés y portugués).

Retomamos por tanto nuestra lista de palabras y las vamos introduciendo una a una en el DeCS con el siguiente resultado:

decs1

– Heparina: Retorna nueve resultados, y me quedo con el cuarto (Heparin).
– Cloruro de sodio: Retorna un solo resultado (Sodium Chloride).
– Catéter: Retorna cinco resultados, me quedo con el quinto (Catheter Obstruction).
– Vía: Retorna veintiocho resultados, pero ninguno se ajusta a nuestra búsqueda, ya que hacen referencias a vías biliares y rutas metabólicas, por lo que desecho este término.
– Limpiar: No retorna nada, así que he probado con el sinónimo “limpieza”, que retorna doce resultados, pero sin que ninguno se ajuste a nuestra búsqueda.
– Coágulo: Tres resultados, pero ninguno de interés.
– Tromboembolismo: Retorna tres resultados, y me voy a quedar con el tercero (Venous Thromboembolism).
– Tromboprofilaxis: No se encuentra.

Por tanto, nuestra búsqueda de palabras clave ha resultado en esto:

Tablita

Aún es pronto para saber si son pocas o suficientes, pero a buen seguro que se nos ocurren más a poco que nos esforcemos –nuevas como “tromboflebitis”- o sinónimos y/o variaciones de las ya encontradas –como “0.9%”-. Sea como fuere, contamos con la ayuda de los operadores booleanos, que nos permitirán jugar con ellas para acercarnos cada vez más a la información que nos interesa.

Sigamos avanzando.

 

Operadores booleanos y comodines

Una vez tengamos las palabras clave y comencemos a buscar, hemos de recordar que disponemos de los llamados operadores booleanos, que se basan en la teoría de conjuntos, y permiten hacer tres operaciones lógicas –unión de conjuntos, intersección y exclusión-, lo que nos permite realizar búsquedas más elaboradas.

AND: Operador “Y”. (bastante restrictivo, ya que elimina documentos que no contengan todos y cada uno de los términos que incluyamos).
OR: Formarán parte de la búsqueda todos aquellos documentos que incluyan cualquiera de los términos unidos por el operador “O”. (muy útil para la búsqueda de sinónimos).
NOT: Formarán parte de la búsqueda todos aquellos documentos que contengan el primer término unido por el operador “NO”, pero que al mismo tiempo no contengan el segundo término.

Además de los operadores booleanos, también mencionaremos la existencia de los comodines. En el caso de PubMed, podemos utilizar el * (asterisco), para recuperar registros en los que aparezcan palabras de una misma raíz; p.ej. si realizo una búsqueda en el Título con “Psych*”, me devolverá todos aquellos artículos en cuyo título contenga “psychiatry”, “psychology”, “psychotherapy”, “psychosis”, etc, o lo que es lo mismo, las que empezando por “psych”, tengan cualquier combinación de letras a continuación. Si hago uso de las comillas “”, lo que ponga dentro de ellas, será buscado de manera literal.

Sirva como ejemplo del uso de los operadores booleanos los siguientes términos de búsqueda: cáncer, mama:

– La búsqueda en (p.ej. el título del artículo) cáncer AND mama retornará todos los artículos en cuyo título aparezcan ambos términos. Restringe la búsqueda, pero es de mucha utilidad cuando vamos a tiro hecho.
– La búsqueda de cáncer OR mama retornará todos los artículos que incluyan ambos términos y de aquellos que incluyan al menos uno de los términos. Se amplía mucho la búsqueda, es de utilidad cuando nuestras búsquedas devuelven pocos resultados.
– La búsqueda de cáncer NOT mama, nos ofrecerá artículos en cuyo título aparezca el término cáncer, pero no el término mama.

Llegados a este punto, dejémonos de más preámbulos y vayamos directamente a consultar en nuestra base de datos.

 

Consultando la base de datos PubMed

En el apartado Otros recursos de interés que obra al final del artículo, nos hemos referido a algunas de las fuentes de consulta más habituales en nuestro medio. Unas son de propósito más general, mientras que otras se especializan más como repositorios de guías clínicas; en todo caso, su funcionamiento es muy similar, por lo que lo que aprendamos aquí, nos va a servir en general para todas. Lamentablemente la lógica del tiempo disponible y el tamaño que va adquiriendo el documento, aconseja que nos limitemos a usar una como referencia, y en este caso nos hemos decantado por PubMed -accesible desde www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed– .

PubMed es el motor de búsqueda gratuito de acceso a la base de datos MEDLINE que ofrece la Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos, y que en la actualidad indexa alrededor de 4.800 revistas científicas.

En lo sucesivo, cuando entremos en PubMed para iniciar una búsqueda, siempre pulsaremos en el enlace “Advanced”, para iniciar una búsqueda más selectiva.

Registrarnos en la web es opcional y quizás nos pueda resultar de utilidad para ir guardando las búsquedas y consultarlas en otro momento, algo que solo nos llevará unos pocos segundos y deberemos hacer una única vez.

Vamos a indicarle a PubMed que queremos buscar en todos los campos (no solo en el título o en el resumen, en todo), los términos “heparin”, “sodium chloride” y “catheter obstruction”, unidos entre sí con el operador booleano AND.

pbmed_01

Y como podemos apreciar, a medida que vamos añadiendo términos, van apareciendo más y más filas para poner tantos como necesitemos. También hay que destacar que en la fila superior, se va escribiendo automáticamente la frase de búsqueda, mientras que nosotros podemos ir jugando en la parte de abajo con los operadores booleanos, de manera más simple. Ahora pulsaremos el botón “Search”.

Pubmed_otro

Nuestra búsqueda ha dado como fruto cuatro resultados, pero ahora más que averiguar si son muchos o pocos, nos interesa familiarizarnos un poco con las cuatro zonas marcadas en rojo.

1. Filtros: Los filtros son un recurso extremadamente útil, ya que entre otras cosas nos permiten restringir las búsquedas a unos determinados años (p.ej. no más de 5 años de antigüedad), si queremos buscar únicamente artículos completos (gratuitos o de pago), el idioma en el que está escrito el artículo, el tipo de artículo del que se trata (revisión, caso clínico, etc.) y algunos otros que iremos descubriendo si entramos a investigarlos un poco más.
2. Enviar a: Permite añadir la búsqueda a nuestro histórico (si nos hemos registrado previamente), a un programa externo de manejo de citas o sencillamente a nuestro correo electrónico o el de algún colega al que nos interese hacerle llegar el fruto de nuestra búsqueda.
3. En algunos casos nos indica si el artículo es de acceso total y gratuito –como en el caso del marcado en rojo-, o únicamente puede leerse un resumen del mismo. Existen varias estrategias para conseguir acceder a los artículos completos de pago, bien realizando el abono correspondiente, bien haciendo uso de bibliotecas y/o instituciones que dispongan de acuerdos con los diferentes editores (bibliotecas universitarias, sistema de biblioteca virtual del Servicio Canario de la Salud, etc.), para lo que deberemos ponernos en contacto con ellos para solicitar su intermediación; pero no podemos dejar de mencionar un recurso que ofrece un rendimiento auténticamente espectacular, y resulta tan simple como contactar con el autor principal y solicitarle una copia de su artículo; habitualmente estará encantado/a de facilitárnosla, puesto que pocas cosas hay más gratificantes para un investigador, que la divulgación del fruto de su arduo y en ocasiones infravalorado trabajo.
4. PMID: En el cuadernillo dedicado a las citas bibliográficas y en particular en el apartado dedicado al programa Zotero, se menciona la importancia de las referencias PMID para la localización del artículo original en la revista que lo publicó, por lo que se emplaza al lector a consultar dicha información.

Pero la pregunta ahora es ¿qué he podido conseguir tras mi búsqueda?, ¿he obtenido respuesta a la pregunta que me formulé en relación a si es mejor heparinizar los catéteres venosos o limpiarlos con suero fisiológico tras su uso?, veámoslo:

Wang R, Luo O, He L, Li J-X, Zhang M-G. Preservative-free 0.9% sodium chloride for flushing and locking peripheral intravenous access device: a prospective controlled trial. J Evid Based Med. noviembre de 2012;5(4):205-208.

En el primer artículo, los autores analizaron durante tres meses a un total de 359 pacientes con vías periféricas, de los cuales 181 recibieron lavados con solución salina al 0,9% y 178 fueron heparinizados. Se concluye que no se han encontrado diferencias entre un método u otro, por lo que se aconseja divulgar el hallazgo entre las enfermeras Chinas, que al parecer hacen un uso generalizado de la heparinización en sus hospitales (entendemos que de cara a reducir costes, aunque no lo especifican).

El segundo artículo no es relevante para nosotros.

López-Briz E, Ruiz-García V. [Effectiveness of heparin versus NaCl 0.9% in central venous catheter flushing. A systematic review]. Farm Hosp. agosto de 2005;29(4):258-264.

El tercer artículo es una revisión sistemática de otros trabajos. Los autores terminan seleccionando únicamente dos, ya que el resto no cumplía con los criterios de inclusión, pero también explican que el número de pacientes total era muy pequeño y la calidad metodológica que se usó en los estudios, era deficiente, con lo que a la postre ya nos están diciendo que el resultado que han obtenido hay que “cogerlo con pinzas”. Apuntan a que la heparinización es más eficaz, pero insisten en que los resultados son muy inconsistentes, por lo que concluyen que son necesarios más ensayos clínicos aleatorios para llegar a una conclusión.

Myrianthefs P, Sifaki M, Samara I, Baltopoulos G. The epidemiology of peripheral vein complications: evaluation of the efficiency of differing methods for the maintenance of catheter patency and thrombophlebitis prevention. J Eval Clin Pract. febrero de 2005;11(1):85-89.

El cuarto artículo se basa en un estudio prospectivo de 300 pacientes sometidos a cirugía ortopédica, que fueron divididos en tres grupos; uno de ellos no recibía limpieza de la vía tras la administración de medicación, el otro recibía heparina y el tercero suero fisiológico. Los autores indican que los que no fueron sometidos a limpieza presentaron un 4% de tromboflebitis, mientras que la incidencia entre los que recibieron suero fisiológico se elevó al 8%, razón por la cual aconsejan el uso de heparina de bajo peso molecular tanto para evitar complicaciones, como para reducir costos y cargas de trabajo de enfermería.

Este es el momento en el que se hace un silencio y uno se pregunta ¿entonces?, ¿esto es que sí hay que heparinizar o que no?, ¡no me queda claro!… si hemos llegado a este punto y dentro de nosotros arde esa llama de justa indignación por no tener clara la respuesta a nuestra pregunta, se ha cumplido el objetivo de este texto.

A buen seguro ya disponemos de los conocimientos y recursos suficientes como para hacernos con unos cuantos artículos más que terminen por arrojar luz sobre nuestra pregunta inicial; ese debería ser nuestro siguiente paso, pero si pese a todo, queremos verificar los resultados o sencillamente aportar nuestras observaciones, ¿por qué no decidirnos a realizar nosotros mismos un estudio?

Si no sabes algo, búscalo. Si lo buscas y no te queda claro aún, ¡investígalo!.

 

Otros recursos de interés

– E-Prints Complutense: Repositorio de Tesis de la Universidad Complutense de Madrid, accesible desde http://eprints.ucm.es/

– Dialnet: Buscador de Revistas, Tesis y Congresos de la Universidad de La Rioja, accesible desde http://dialnet.unirioja.es/

– Biblioteca Virtual en Salud: Base de datos de descriptores, accesible desde http://regional.bvsalud.org/php/index.php?lang=es

– Web Of Science: Buscador de bases de datos bibliográficas, citas y referencias de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología, accesible desde https://www.accesowok.fecyt.es/

– The Joanna Briggs Institute: Evidencia sobre cuidados, accesible gratuitamente en todo el territorio nacional desde http://es.connect.jbiconnectplus.org/Default.aspx

– DeCS: Descriptores en Ciencias de la Salud, accesible desde http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm

– Biblioteca Nacional de España: Consulta de sus fondos accesible desde http://www.bne.es/es/Inicio/

– Base de datos de libros editados en España: Accesible desde http://www.mcu.es/webISBN/tituloSimpleFilter.do?cache=init&prev_layout=busquedaisbn&layout=busquedaisbn&language=es

– Google académico: Accesible desde http://scholar.google.es/

– Guía Salud: Guías de práctica clínica del Sistema Nacional de Salud, accesible desde http://www.guiasalud.es/web/guest/home

– PubMed: Accesible desde http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/

– Fisterra: Guías clínicas y ayudas para la consulta, accesible desde http://www.fisterra.com/

– Cuiden: Base de datos sobre cuidados en Iberoamérica, accesible desde http://www.index-f.com/new/cuiden/

– Biblioteca Cochrane: Accesible gratuitamente en todo el territorio nacional desde http://www.bibliotecacochrane.com/

– Lilacs: Biblioteca virtual en salud, accesible desde http://lilacs.bvsalud.org/es/

– Scielo: Biblioteca virtual de revistas, accesible desde http://scielo.isciii.es/scielo.php

– AUnETS: Guías de práctica clínica y evaluación de tecnologías sanitarias, accesible desde http://aunets.isciii.es/web/guest/home

– AHRQ: Guías de práctica clínica (en inglés), accesible desde http://www.ahrq.gov/

– NICE: Guías de práctica clínica (en inglés), accesible desde https://www.nice.org.uk/

– INAHTA: Publicaciones y Guías (en inglés), accesible desde http://www.inahta.org/

– e-revis@s: Plataforma Open Access de Revistas Científicas Electrónicas Españolas y Latinoamericanas de acceso libre, accesible desde http://www.erevistas.csic.es/

 

Bibliografía consultada

– Argimon Pallás JM, Jiménez Villa J. Métodos de investigación clínica y epidemiológica. 3ª ed. Barcelona: Elsevier; 2010.

– Moreno Rodríguez MA. La medicina basada en la evidencia y la práctica médica individual. Revista Cubana de Medicina [Revista en Internet] 2005 mayo-agosto [acceso 24 de agosto de 2014]; 44(3-4). Disponible en: http://www.bvs.sld.cu/revistas/med/vol44_3-4_05/med153-405.pdf

– Salamanca Castro AB. El aeiou de la investigación en enfermería. Madrid: Fuden; 2013.

 

Cómo citar este artículo

Peyrolón Jiménez J. Investigación en salud: Búsquedas bibliográficas. Tú Cuidas [revista en línea] 2014 [acceso el -día- de -mes- de -año-]; 8(1). Disponible en: tucuidas.laenfermeria.es/archives/1123

 

Sobre el autor

Julián Peyrolón Jiménez
Residente de Enfermería Familiar y Comunitaria
Unidad Docente de Atención Familiar y Comunitaria Santa Cruz-Tenerife Sur
Centro de Salud Añaza
Contacto: julian[arroba@]laenfermeria.es

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URL: http://tucuidas.laenfermeria.es/?p=1123

Escrito por el 12 oct 2014. Archivado bajo Artículos, Investigación. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta o un trackback a esta entrada

1 Comentario por “Investigación en salud: Búsquedas bibliográficas”

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