Arteriografía diagnóstica vascular

RESUMEN
Con  el desarrollo de este artículo se pretende dar a conocer de manera meticulosa uno de los procedimientos más utilizados para en el diagnóstico vascular, la arteriografía. Exponer y explicar el concepto, como se desarrolla la técnica, las diversas actuaciones de enfermería a lo largo del proceso, entre otros aspectos, son los objetivos que se han marcado y que, por lo tanto, deben de quedar claros una vez finalice la lectura de dicho artículo.

PALABRAS CLAVES
Arteriografía, diagnóstico, prueba radiológica, arterias, actuación de enfermería.
SUMMARY
With the development of this article it is tried to announce in a meticulous way some of the procedures most used for in the vascular, the arteriografía. To exhibit and to explain the concept, since one develops the technology, the diverse actions of nursing along the process, between other aspects, are the aims that have been marked and that therefore must remain clear once finish the reading of the above mentioned article.

KEYWORDS
Arteriografia ,diagnosis, radiological test, arteries, action nursing.

INTRODUCCIÓN

Los avances en el campo de la medicina nos han ayudado a poder diagnosticar enfermedades, no sólo basándonos en los signos y síntomas que puede mostrar el paciente, sino también mediante imágenes.  Algunas de las técnicas más utilizadas en este campo son las radiológicas, y aunque al principio sólo utilizaban los rayos X  para mostrar imágenes del organismo (descubiertos por Wilhelm Conrad Röntgen en 1985), en la actualidad se utilizan diversos agentes físicos, tales como los ultrasonidos, los campos magnéticos, e incluso contrastes que permiten ver con mayor claridad las diversas estructuras anatómicas; esto fue lo que logró demostrar Reynaldo dos Santos en 1927 al realizar la primera aortografía translumbar que permitió ver el cayado aórtico inyectando un contraste yodado.

Pues bien, dentro del amplísimo campo que abarca la radiología diagnóstica e intervencionista, nos centraremos en la radiología vascular, concretamente en la arteriografía.

CONCEPTO

La arteriografía consiste en una prueba diagnóstica que permite estudiar mediante imágenes los vasos arteriales gracias a un contraste radiopaco que es introducido en el sistema circulatorio del individuo a través de la arteria femoral o la axilar, siendo este contraste impenetrable para los rayos X , mostrándose así en las placas la estructura del árbol arterial y las diversas malformaciones que pueda tener. Algunas de las anormalidades que se pretenden diagnosticar con la práctica de las arteriografías son:

Aneurismas (dilatación o abombamiento excesivo de las paredes del vaso , en este caso arterial, que provoca que se debiliten).

Estenosis (estrechamiento del vaso que dificulta el flujo normal del torrente sanguíneo arterial).
– Vasoespasmos arteriales (contracciones de las fibras musculares lisas que forman la pared de los vasos, sobre todo en los arteriales, que disminuye el calibre del vaso y por lo tanto dificulta el paso de la sangre).
Malformaciones arteriovenosas que permite la comunicación entre ambos vasos.
Trombos (coágulos de sangre formado en su mayoría por plaquetas y fibrina que queda adherido a la pared del vaso entorpeciendo la circulación, pudiendo incluso desprenderse y circular por el torrente sanguíneo hasta originar una embolia).
Oclusiones ( bloqueo completo del vaso arterial).
Otras: tumores, hemorragias, inflamación de los vasos (vasculitis), tromboangeítis obliterante o la enfermedad de Buerger, traumatismos, alteraciones en la permeabilidad de los vasos, etc…

CONSIDERACIONES DE ENFERMERIA

1. PRE–PROCEDIMIENTO
– Realizar historia clínica: alergias, antecedentes, tratamiento habitual (comprobar si en él se encuentra incluido el sintrom, heparina o algún tipo de anticoagulante oral como la aspirina ya que se debe de retirar 72 h antes de la intervención). Verificar que no es alérgico a los contrastes yodados.
– Comprobar que adjunta toda la documentación necesaria: electrocardiograma, consentimiento informado, informe de anestesista, e informar sobre lo que consiste el  procedimiento y las molestias que puede sentir durante el proceso (al realizar la canalización arterial, al administrar el contraste, etc..), así como comunicar que debe de estar en dieta absoluta desde las doce de la noche previas a la intervención.
– Toma de tratamiento según pauta habitual y retirada de prótesis.
– Toma de constantes (frecuencia cardiaca, tensión arterial y temperatura)., pulsos periféricos (es aconsejable dejarlos marcados por si fuese necesario localizarlos de manera rápida) y función sensorial y motora.
– Canalización de vía venosa periférica, mejor cuanto mayor sea su calibre, (a veces hay preferencia por la ESI, ya que abordan por arteria femoral derecha).
– Administración de sueroterapia según las condiciones de cada paciente y protocolo de cada servicio.
Por lo general se administrará suero fisiológico 0.9%  500cc/8h. Si tiene insuficiencia cardiaca crónica se administrará suero fisiológico 0.9% 500cc/12h. Si el paciente es diabético, la sueroterapia será con suero glucosado al 5% con 7 unidades de insulina rápida en la mañana previa a la intervención.
– Extracción de analítica tras orden médica (se tendrán muy en cuenta los valores de coagulación, donde la protrombina debe de ser superior al 70 % para evitar hemorragias y la creatinina debe de ser menor al 1,5 para verificar una correcta función renal).

2. PROCEDIMIENTO
Se verá modificado dependiendo de la parte del cuerpo que vaya a ser sometido a la prueba, si es renal, cerebral o de miembros, aunque en cualquier caso incluirá la toma de constantes (frecuencia cardiaca, tensión arterial y temperatura), administración de su tratamiento habitual, restringiendo los líquidos, la higiene, rasurado y aplicación de antiséptico en la zona a intervenir, así como la comprobación de la historia clínica, en la que figurarán consentimiento, alergias, etc. Se procederá a colocar al paciente en la mesa basculante, monitorizar y administrarle anestesia, que habitualmente suele ser local, aunque en ocasiones puede ser general. El cirujano mediante una incisión insertará el catéter en la arteria deseada (femoral, humeral u otra) y una vez que haya finalizado se administrará el contraste a través de la arteria y se tomarán una serie de radiografías; finalizado el proceso, se retira el catéter y se ejerce presión en la zona de incisión para evitar el sangrado, realizándose un vendaje compresivo.

3. POST–PROCEDIMIENTO
– Toma de constantes que incluirán frecuencia cardiaca, tensión arterial y temperatura; y de haber sido en la sala de hemodinámica, además, auscultación pulmonar y primera micción así como comprobación del apósito. Si está manchado se reforzará sin retirar. Su retirada total si no existe sangrado será al día siguiente de la  cirugía.
– En la extremidad afectada valorar: pulsos dístales, perfusión, frialdad, entumecimiento, hormigueo, la funcionabilidad (estos signos son signos de alarma).
– El paciente debe permanecer en reposo en cama y con la extremidad inmovilizada y extendida entre las seis y ocho horas posteriores a la intervención y deberá retomar la actividad pausadamente. El aseo se llevará a cabo el día siguiente del procedimiento.
– Si los valores de troponina y creatinina previos a la intervención han resultado alterados, se suele realizar una nueva extracción para su comprobación.
– Mantener la toma regular de su tratamiento habitual y administrar el nuevo si es que se ha pautado alguno (sobre todo suelen ser analgésicos). De tratarse de anticoagulantes, volver a administrar si tras las 2-4 horas siguitenes al procedimiento no se advierten síntomas o signos de sangrado.
– Iniciar una dieta progresiva (liquida-blanda-normal) tras superar las dos horas de la intervención y tras la primera micción. Se recomienda aumentar la ingesta de líquidos para eliminar antes el contraste a través de la orina y así evitar el posible daño renal; a tales efectos, la vía se suele mantener las 3 primeras horas posteriores a la prueba.
– Tras el alta médica, acudirá a la consulta para revisión. Siempre que  previamente no haya habido ningún tipo de complicación (hemorragia, infección, inflamación, dolor excesivo…), en cuyo caso deberá remitirse al servicio de urgencias.

Montserrat Prado Rodriguez-Barbero
D.E. Unidad de Neurocirugía y Vascular
Hospital General de Ciudad Real

BIBLIOGRAFÍA

– Téllez de Peralta, G. Tratado de cirugía cardiovascular. Edición Diaz de Santos.1997.
– Vincent Corbett., J. Pruebas de laboratorio, exploraciones y diagnósticos de enfermería. Ediciones Doyma 1990.
– Swearingen, P. Madual of medical-surgical nursing care. (Traducción en español). Editorial Mosby/ Doyma . 1996.
– Manual de procedimiento de enfermería. 1ª Edición . Editorial CEP oposiciones. 2008.
– Diccionario terminológico de ciencia médicas. 13ª Edición. Editorial Masson 2003.

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Escrito por el 10 mar 2010. Archivado bajo Artículos, Investigación, nº 7. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por RSS 2.0. Están cerradas las respuestas por el momento, pero puedes dejar un trackback de tu propio sitio web.

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